PECOM ENERGÍA: UN COMPROMISO A TODO MOTOR CON LA CALIDAD.

A lo largo de décadas, los operarios de producción de la planta Puerto San Martín de Pecom Energía S.A. - una empresa nacional de energía - anotaban en planillas las muestras que tomaban y el laboratorio les devolvía el resultado por papel o teléfono. En 1993 se instaló por outsourcing un sistema informático de IBM que registraba los resultados de las muestras del producto terminado, el módulo laboratorio del sistema "Millenium". Y en 1999 el Sistema de Infomación para Gestión de Calidad de Laboratorios (LIMS) Qualify 9000 de Analyte S.A. permitió el primer monitoreo en línea de todas las tareas de la fábrica. "Fue un cambio estratégico grande que permitió integrar la operación de la planta al laboratorio y el laboratorio con la operación de la planta, lo que sin duda impactó sobre la eficiencia y la calidad de los procesos. Esto se alinea a su vez con uno de los valores fundamentales de nuestra empresa... la integración", asegura Rodrigo Villagra, asistente de la Gerencia de Producción.

Hoy el sistema LIMS de Analyte está operando no sólo en el laboratorio sino en casi todos los sectores de la Planta de Puerto General San Martín, la que junto con la Planta San Lorenzo, que se focaliza en combustibles y asfaltos, integra los negocios de refinación y petroquímica del Grupo Perez Companc, en expansión a lo largo de América Latina.. "Actualmente hay unos 70 usuarios o terminales, lo que significa entre dos y tres personas por computadora. Todos lo aprendieron a usar, incluso gente que nunca antes había tocado una PC", señala Martín De Muniategui, Coordinador de Gestión de Laboratorio. Pero más que eso, en el curso de pocos meses, el LIMS se convirtió en la fuente confiable de información de calidad para la empresa. Y en los próximos meses se va implementar el mismo sistema en Planta San Lorenzo

Los mil y un análisis.

Ubicada en las cercanías de Rosario, la Planta de Puerto General San Martín de Pecom Energía está dedicada a la producción de aromáticos, alifáticos, estirénicos y caucho sintético (la única en el país). Esto implica que tiene una gran variedad de insumos, materia prima, corrientes de proceso y productos terminados que van al laboratorio para ser analizados. Hoy el LIMS procesa por día alrededor de 400 muestras, y todos los resultados están, una vez ingresados al sistema, a disposición de los usuarios de la empresa para que puedan tomar acción.

"Antes era distinto", repite De Muniategui. "En la planta de caucho, por ejemplo, las distintas áreas, como polimerización o coagulación, tenían una planilla con columnas donde anotaban qué muestra se tomó y cuándo. Era el único documento. Una vez que la gente de producción tomaba la muestra, la llevaba al laboratorio, que a su vez la analizaba y asentaba en una planilla similar. Y si había mucho trabajo, se podía demorar el informe del resultado a la planta, lo que podía dejar fuera de especificación algún tanque de producto por no haber podido tomar acción oportunamente. No permitía que el sistema fuera proactivo."

Gracias al LIMS, se refuerzan los controles sobre el egreso de productos en especificación, ya que anula la posibilidad de que salgan camiones de la planta con productos que debían retenerse o reprocesarse.

Otra ventaja distintiva del LIMS es que asegura trazabilidad total de la información de muestras y análisis, lo que resulta tan útil para los usuarios como imprescible para certificar normas ISO. "Antes, uno podía tardar horas buscando en los biblioratos archivados algún dato anterior", subraya Walter Herrera, Analista de Laboratorio y Administrador del LIMS. "Ahora se encuentra una muestra, por ejemplo, del año 98, en dos minutos. Un cambio impresionante".

Hasta para análisis bioquímicos.

El Qualify 9000 es tan flexible que puede ser configurado y administrado por los mismos usuarios, para cumplir requerimientos de muy diferentes tipos de industrias y procesos.

Herrera comenta que todos los sectores de la empresa usan el LIMS y muchos de ellos ya cargan sus propias rutinas o agendas de muestreo, especificaciones, etcétera. "Se descentralizaron funciones. El área comercial carga sus especificaciones según los distintos clientes, y producción se encarga de tomar las muestras configuradas en la agenda para enviar a laboratorio", destaca Herrera.

Como ejemplo de dicha flexibilidad, el sistema se comenzó a emplear para análisis bioquímicos. Se incorporaron 500 empleados de la planta como puntos de muestra. Y cada seis meses, el sistema dispara la realización de análisis bioquímicos individuales para cada empleado, brindando tendencias individuales y grupales del grado de exposición a los productos manipulados. Esto permite la prevención de riesgos, alineándose con las normas OSHAS 8800 o IRAM 3800, implementadas en la Planta. "Contratamos un bioquímico para que haga los análisis, y le facturamos ese servicio a la ART", subraya De Muniategui.

Además, el LIMS cuenta con otra gran ventaja que es la integración con otros sistemas, por ejemplo con aquellos que almacenan los datos de instrumentos de planta. La combinación de la información de ambos sistemas permite tomar acciones sobre el proceso productivo. "Eso da una idea global muy valiosa", enfatiza Herrera. En algunos casos, incluso, los operarios pueden cargar los datos que se leen mediante el LIMS en otro sistema de adquisición de datos (Factory Link) para modificar variables que puedan controlar el proceso. Incluso el LIMS tiene la facultad de tomar los datos directamente de los equipos de laboratorio (los cuales deben estar calibrados), y vencida la calibración Mantec debe generar las órdenes de trabajo necesarias para poner en vigencia a los mencionados equipos.

El sistema LIMS también fue adoptado para el control de contaminantes y emisiones fugitivas. "El área de Medio Ambiente carga la rutina de muestreo de los efluentes en el LIMS y el mismo sistema está configurado para dar distintos avisos y alarmas si la concentración de ozono, monóxido de carbono u otras sustancias exceden ciertos niveles máximos predeterminados", puntualiza Herrera.

Valor agregado.

"Hay varias fuentes de ahorro que se pueden advertir con el sistema, y una de ellas es una disminución en los productos rechazados por el cliente. La devolución de un lote por mala calidad tiene un impacto negativo sobre la imagen de la empresa que no tiene precio", dice Villagra.

Otro valor agregado es la utilización del sistema para evaluar tendencias o hacer un reporte del desempeño de la planta en determinado período de tiempo, lo que permite la toma de acciones en tiempo y forma. A su vez se puede optimizar la gestión del Laboratorio a través de la medición de tiempos y costos que se asignan a cada uno de los sectores de la Planta.

Según Villagra, el sistema permite que el laboratorio ahorre tiempo y lo pueda destinar a realizar servicios a terceros, lo que en definitiva logra bajar el costo de las mediciones.