El LIMS de Analyte está siendo
implementado en la planta de Pilar. "Necesitábamos
una herramienta que nos diera acceso rápido a la información
retrospectiva y mejor calidad de vida para nuestros empleados",
dicen en la empresa.
Para Johnson & Johnson, una empresa dedicada a la elaboración
y comercialización de productos para el cuidado de la salud,
la calidad es más que un compromiso: es un credo. "Todo
lo que hagamos debe ser de primera calidad", reza una de
las leyendas que los trabajadores aprenden y practican diariamente
en cualquiera de las casi 200 plantas de la compañía
distribuidas en 51 países.
La filial argentina, que funciona desde hace siete décadas
y emplea a unas 250 personas, adscribe por supuesto a la misma
filosofía. Todos sus productos, desde elementos de protección
femenina hasta talcos, aceites y toallitas para bebé, son
elaborados siguiendo las Buenas Prácticas de Manufactura
y son sometidos a rigurosos análisis durante todo el proceso
de fabricación. "Siempre estamos ´beyond compliance´:
un paso más allá en el cumplimiento de todas las
exigencias regulatorias y de calidad", se enorgullece Claudio
Centrone, director técnico y responsable de calidad en
J & J Argentina.
Hace un par de años, la empresa decidió incorporar
un LIMS o sistema informático para gestionar la información
de calidad del laboratorio. Hasta ahora, los resultados de los
análisis se anotan en papel. "Si bien son registros
perfectamente auditables, necesitábamos una herramienta
que nos diera un acceso rápido a la información
retrospectiva con un buen nivel de trazabilidad, y mejorar la
calidad de vida para nuestros empleados", señala Centrone.
"Cuando lo concerniente a la calidad está aceitado,
uno apunta a mejorar los procesos".
Después de evaluar distintas propuestas, J & J Argentina
optó por Qualify 9000: el LIMS de Analyte que implementaron
importantes empresas farmacéuticas, alimentarias, petroquímicas,
mineras y agroquímicas de Argentina y Brasil.
Según Centrone, Qualify 9000 reúne diversos atributos
que favorecieron su elección. "El sistema no sólo
tiene más prestaciones que otros de la competencia, sino
que cuenta con el respaldo de un soporte técnico local
que puede responder en el acto las preguntas y dudas que pudieran
surgir", afirma.
Los empleados del depósito podrán registrar en
el sistema todos los datos del proveedor y las condiciones en
que ingresa la materia prima. "Nosotros tenemos certificados
un 61% de los materiales, pero a partir de la devaluación
aparecieron nuevos proveedores y debimos realizar análisis
exhaustivos completos de los distintos insumos. Sólo de
materia prima realizamos unos 400 análisis cada dos meses",
destaca Centrone.
La política de calidad de J & J involucra track-records
de los procesos. Cada cuatro meses, se presenta a la casa matriz
un reporte en el que constan diferentes parámetros: número
de no conformidades, su origen, tiempo promedio de análisis
de los materiales, proporción de materiales certificados,
etc.
"Ahora lo hacemos a pedal. Dos empleados altamente capacitados
destinan dos días completos para hacerlo", dice Centrone.
"El LIMS nos puede ser de gran ayuda en este punto. El sistema
va a poder analizar información retrospectiva en el acto,
señalar -por ejemplo- cuántos ingresos de determinado
proveedor estuvieron dentro del límite, cuál fue
la tendencia de los parámetros del otro u orientar sobre
la periodicidad con que es necesario realizar una determinación."
El Qualify 9000 fue pensado para satisfacer tanto las necesidades
de los usuarios de laboratorio como las de otros sectores de la
empresa. En una primera etapa está contemplado que el laboratorio
licencie cinco terminales del LIMS para 15 usuarios, aunque, una
vez que se estabilice su uso y se lo valide, Centrone calcula
que se podrían agregar más licencias en el área
de producción.
"Hace seis años que nuestra compañía
no tuvo que tirar un solo batch, porque hacemos un gran esfuerzo
en mejorar los procesos", destaca Centrone. Qualify 9000
es una herramienta informática flexible y fácil
de implementar que refuerza la apuesta de J & J Argentina
por la calidad, y que puede alinearse con una estrategia de aumento
de las exportaciones que está llevando los productos elaborados
en la planta de Pilar a países como China, México,
Canadá y Estados Unidos.